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viernes, 22 de octubre de 2021

LA HUELLA “SIN TIEMPO” DE GUALEGUAYCHÚ

 Investigación in situ: Cedrés, Guillermo; Moreyra, Samuel y Morales, Marita.

Supervisión: Burgos, Luis.

Asesoramiento: Ing. Agrónoma Andrada, Carla A. (FAO Moreno, Bs. As).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Uno de los puntos preferidos dentro de la investigación OVNI es, sin dudas, el Fenómeno Aterrizaje, ya que a través de él se pueden rescatar “evidencias físicas” muy significativas. Es un rubro del cual me ocupo desde que comencé este largo peregrinar desde 1969. Recorriendo campos y parajes de casi todas las provincias argentinas, lo cual me topé con “centenares” de huellas producidas por supuestos descensos de objetos desconocidos, tema que provocó, provoca y provocará arduos debates dentro del mismo seno de la Ovnilogía. 

Para su estudio elaboré un tratado, al que lo llame “EL SÍNDROME DE DELPHOS”, en el que explico minuciosamente esta problemática en la cual TODOS LOS CASOS conllevan una explicación, sea anómala o no. 

En relación a este tema, nos encontramos con una curiosísima marca en Gualeguaychú (Entre Ríos) que dio motivo a que se la investigue como se merece, in situ. Para ello, recurrimos a la colaboración de Moreyra, Samuel, nuestro colaborador regional y “descubridor” de la misma, de Cedrés, Guillermo y  Morales, Marita, investigadores del grupo “Ufología Gualeguaychú”, que en su momento fue liderado por nuestro recordado amigo Rieger, Carlos Atilio.

 

 

LA INVESTIGACIÓN

Demás está decir, que Gualeguaychú está posicionada en su provincia, como uno de los “sitios top” de apariciones OVNIs a lo largo del tiempo y con gran cantidad de “huellas en sus campos” según las menciones de Rieger, muchas de las cuales pudo investigar junto a su amigo Coco Laborde, ufólogo de la zona. 

Meses atrás me llegan noticias de Samuel sobre esta nueva marca dentro del perímetro de su ciudad, a pocas cuadras de donde el reside. De inmediato, convoco también a Guillermo a efectos de tomar cartas en el asunto, y junto a Samuel, ambos inician por etapas una prolija investigación de la huella. De toda la pesquisa realizada en la zona, con dron incluido, como primer dato a resaltar, nos enteramos que dicho rastro “NO ES FRESCO”, sino que permanece allí desde principios de la década del 2000, es decir, hace nada menos que… ¡dos décadas! 

Esta huella apareció una mañana frente al antiguo supermercado “Norte” (actual “Carrefour”) sito en calle Primera Junta y ruta 136 y llamó la atención de algunos vecinos curiosos que relataron que por esos años, inclusive, un grupo de personas del barrio había presenciado una noche, en la zona en cuestión, “el merodeo y descenso de una extraña luminosidad”, dato por demás significativo. 

Sea dicha anomalía nocturna o no “la causante” del rastro en cuestión, los veinte años transcurridos no hicieron mella en el mismo, o sea, NO SE DEFORMÓ NI SE CUBRIÓ POR LA PROPIA VEGETACIÓN DEL TERRENO. Sigue allí, desafiante, como mudo testigo desde aquella época.

 


LA HUELLA

A diferencia de otras huellas detectadas, en su mayoría con la vegetación “deshidratada” o “reverdecida” (con o sin hongos), esta marca resalta por ser un ARO PERFECTO y por tener sus bordes SIN VEGETACIÓN, es decir, sólo TIERRA como se puede apreciar en las fotos. 

Presenta un diámetro total de 15,50 metros y 1,00 metro el borde del anillo, permaneciendo “INTACTA” con el paso del tiempo y sin presencia de HONGOS periféricos. En la investigación se realizaron además tomas de muestras del terreno de distintos sectores, que no arrojaron rastros de posibles colonias de hongos, por ejemplo, restos de hifas. Tal resultado podemos adjudicarlo al tipo de suelo predominante en esta región, considerando además que no es una zona con acumulación de agua lo cual facilitaría su proliferación, entre otros factores, según nuestra Ingeniera Agrónoma, Andrada Carla.

 


Cabe destacar la mayor extrañeza: Su INALTERABILIDAD con los años, ya que una huella producto de hongos, por ejemplo, del tipo Calvatia lilacina, anualmente se va “agrandando” unos centímetros. Para que se entienda, si en el 2000 esta marca era de unos 15 metros hoy, 20 años después, rondaría los 16 metros aproximadamente, debido a que su propio micelio subterráneo la extiende año tras año. Al parecer, ello no ha ocurrido con nuestra “amiga”, y el vecindario “no recuerda” un CÍRCULO DE HONGOS en el sitio (el típico “Corro de Brujas” o “Anillo de Hadas”).

En las excavaciones internas y externas NO SE DETECTÓ la presencia de elementos biológicos, como ser lombrices, bichitos “bolita” de la humedad, hormigas, etc.

 


Lo fundamental de este caso es que “la tenemos a mano” para hacerle un ACECHO periódico a través de Samuel, Guillermo y Marita, que a diferencia de otras huellas argentinas no se han podido realizar por diversos motivos.

  

ALGUNAS CURIOSIDADES

1-  Las pruebas con el Neodimio en busca de las “limaduras de hierro” que hemos hallado en los bordes de otras marcas resultaron NEGATIVAS, como así también el rastreo con el detector de metales.

2- Guilllermo comprobó “curiosas anomalías” al utilizar su dron (magnetización, desconfiguración, falla en cámara, etc.) que le llamó mucho la atención, aunque no podemos atribuirlas en un 100 % a la relación con la huella, más aun siendo una marca tan lejana en el tiempo.

3- A 10 metros de la huella, se pudo detectar en las tomas aéreas, otra misteriosa figura estampada en el terreno, con forma de “ocho estirado”, similar al símbolo INFINITO, pero muy borrosa, como desapareciendo y confundiéndose con la vegetación del terreno, cosa que no ocurre con la huella principal. Tampoco se la puede asociar a ésta, pues desconocemos cuándo se produjo.

 


OVNILOGÍA COMPARADA

Rastreando nuestro Banco de Datos (1947-actualidad) sobre huellas de presuntos aterrizajes OVNI en Argentina, salta claramente que son “contadas con los dedos de las manos” aquellas que han perdurado por años. Así pues, nos encontramos con “dos marcas semi circulares” de 12 metros cada una, en un camino de tierra de Indacochea, pueblo de Chivilcoy (Bs. As.) que sus pobladores las denunciaron a principios de los años 40 y permanecieron “intactas” hasta hace pocos años… También recordamos “la herradura reverdecida” de 22 metros en un predio de Atalaya (Bs. As.) en 1986, cuya aparición se produjo en 1970 y perduró una veintena de años.

 


CONCLUSIONES PRELIMINARES

El hecho de contar con investigadores tan cercanos nos permitirá continuar con el “seguimiento” típico que le hemos realizado a muchas marcas similares, y eso ya de por sí, es un dato no menor. Por lo tanto, cualquier variante o indicio que pueda surgir, lo sabremos al instante, ya que contamos con diversas herramientas para su estudio. Sin embargo sabemos lo costoso que es un “análisis de tierra” en cualquier dependencia oficial (ya que nadie nos regala nada), pero aún las puertas no están cerradas. Nos quedará la duda, obviamente, del agente provocador de la huella, pero la extrañeza de perdurar tanto tiempo imborrable, con su anillo sin ser afectado por el crecimiento de la vegetación, nos permite suponer que ALGO DESCONOCIDO por el momento, causó esa figura que pasa a engrosar el pequeñísimo dossier de LAS INALTERABLES DE LAS PAMPAS ARGENTINAS…



 

lunes, 1 de marzo de 2021

AQUÍ BAJAN LOS OVNIS

 

CRÓNICA DEL ESCONDITE Y LOS ATERRIZAJES MÁS ESPECTACULARES

por Luis Burgos (FAO-ICOU)       

                                                                                                              

TIEMPO DE DEFINICIONES

A esta altura, y luego de 74 años de actividad nacional, creo que ya no quedan dudas que EL FENÓMENO OVNI es “selectivo”. No actúa ni se comporta de la misma manera a nivel global. Elije regiones y allí desarrolla sus movimientos y propósitos que, obviamente, desconocemos. Por tanto, nos encontramos con una ufología europea que dista muchísimo de la sudamericana. Es como si cada zona geográfica o país tuviera su propia casuística. Por citar un par de ejemplos: En EEUU, las abducciones están por encima de muchos ítems; en Inglaterra los “agroglifos” son su patrimonio; En EEUU y Argentina, las mutilaciones superan holgadamente la de otros países y continentes. Y por si fuera poco, los aterrizajes españoles “no tienen nada que ver con los argentinos”. Y podemos seguir…

Precisamente, en nuestro país, esa SELECCIÓN es muy notoria según las  regiones y provincias. Así pues nos encontramos con la provincia de Buenos Aires a la cabeza de “casi todo”, especialmente con el Fenómeno Humanoide, donde Olavarría y aledaños “se llevan las palmas” en estas siete décadas. Santa Fe y Entre Ríos son dos provincias que vienen arrastrando desde los inicios, gran cantidad de huellas en sus campos (y no precisamente en la entrerriana Victoria).Tucumán (a pesar de sus reducidas dimensiones), Salta y Mendoza se destacan por la cantidad de observaciones, pero careciendo de marcas de aterrizajes en una proporción que las aleja de otras provincias. Córdoba “recepciona” muchísimas observaciones, una escasa cantidad de huellas e interesante porcentaje de entidades a través de los años (y no casualmente el Uritorco, que también adolece de evidencias físicas). En cambio La Pampa contiene “cualitativamente” la mejor casuística humanoide y en la Patagonia, por su vasta extensión, confluyen muchos rubros pero con poca presencia de tripulantes y huellas.



ARGENTINA: EL PAÍS DE LAS HUELLAS DE OVNI

Por todo ello, hoy nos ocuparemos en ubicar el foco de “los descensos masivos” de estas aeronaves, o sea, por qué bajan en mayor número en algunas regiones perfectamente demarcadas y no en todas ¿A qué obedece esta “selección”? Lo primero que debemos resaltar es que en materia de aterrizajes, nuestro suelo no tiene que envidiarle nada a ningún país del mundo ¿Por qué? Porque así lo demuestran los números. Y para corroborarlo debemos recurrir a nuestro “Banco de Datos” (1947-actualidad) con ya casi 6.000 registros almacenados, donde estas evidencias físicas, tan buscadas, se llevan las palmas. El Fenómeno OVNI baja en Argentina desde hace 74 años y ya dejó estampadas sus marcas en toda su superficie en una cifra superior a 1.500 huellas. De hecho, si bien marcas individuales o de a pares o tercetos, se han detectado en todas las provincias argentinas, al parecer, masivamente bajan en un sólo sector. Increíblemente, LAS HUELLAS MÚLTIPLES, aquellas donde se cuentan de a 15, 30, 50 o 100, se localizan en un área perfectamente decretada, como lo hemos comprobado en años y años de investigar in situ.

 

EN BUSCA DEL ÁREA PERDIDA…

A principios de la década de los 90, de tanto investigar las huellas de los descensos, comencé a delinear la región donde más “bajaba” el Fenómeno en forma masiva, campos donde aparecía multiplicidad de marcas, en números mayores a 10, 15 o 30.


Recuerdo que el primer descenso masivo se había producido allá por Octubre de 1968 en terrenos cuyos propietarios eran los hermanos Damiani  en el poblado de Correa (Santa Fe), quedando impresas 32 huellas reverdecidas , algunas con hongos gigantescos a su alrededor, otras formando los ya famosos “ochos” e inexplicablemente otra “cortada” por una pequeña cañada!!!... o sea, dos semicírculos partidos por la geografía lugareña. Así las cosas, posteriormente trasladé toda la casuística a un mapa y ubiqué los puntos cardinales más distantes que contenían las marcas numerosas. Y comenzaron las sorpresas:

Hacia el norte, resaltaban notoriamente los descensos producidos en 1974 en Gral. San Martín (Chaco) con 57 huellas investigadas en su momento por el ufólogo local Osvaldo Sánchez. La parte sureña indicaba la franja bonaerense entre Mar del Plata, Necochea y Bahía Blanca como la de mayores concentraciones. Hacia el oeste, la frontera eran los 70 “aros de sal” investigados en 1980 en una salina de Jacinto Arauz (La Pampa) por el ufólogo Quique Mario y las 17 huellas en el pueblo de Las Acequias (Córdoba) en 1998. Párrafo aparte sobre el sector este, ya que extendimos el meridiano hasta territorio uruguayo, que por cercanía y por haber investigado in situ, no podíamos obviar las decenas de marcas en los campos de La Aurora y Pueblo Achar, con más de 100 rastros cada uno.

Así las cosas, aplicando casuística y cartografía en mano, surgía un rectángulo virtual, una “ZONA CALIENTE” sobre Argentina y Uruguay de 1.300 kilómetros de largo por 650 kilómetros de ancho, que era lo que precisamente estábamos buscando: ¿Dónde bajaban los OVNIs en gran número? En su interior, no podíamos dejar pasar “El récord mundial de huellas” de Atalaya 1985, las más de un centenar en el río Samborombón de Ferrari (1999) y las 60 estampas de Navarro (1991), que la posicionaban en el 3° lugar del ranking…


Cumplimentados los primeros pasos, empecé a ubicar uno por uno todos los casos de descensos OVNI masivos que configuraban verdaderos grupos de huellas de toda clase, en los campos: círculos, óvalos, herraduras, ochos, debajo de las alambradas, con ubicación de elementos químicos (azufre, potasio, calcio, fósforo, etc.), del tipo “deshidratadas” o “reverdecidas “, con hongos o sin ellos, con acompañamiento de luces o no, y hasta caprichosos rastros que desafiaban toda lógica, como rectángulos, estrellas, “círculos cerealeros” (nidos de platillo), surcos, etc. Pero lo sorprendente resultó que, si sumamos todas las marcas múltiples y el remanente de rastros sueltos (individuales, pares y tercetos hasta la decena), totalizábamos que el número de huellas grabadas en “la zona caliente” se elevaba a la impresionante cifra de 1.200 sobre las 1.500 del total país!

 

LA GEOGRAFÍA DE LA ZONA CALIENTE

Con Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos como las provincias más afectadas, y La Pampa, Córdoba, Santiago del Estero, Chaco y Corrientes en menor medida, esta figura geométrica nos muestra al conocido meridiano de 60º de Greenwich como franja central  o guía imaginaria, y se sitúa a 500 metros  de altura sobre el nivel del mar, con los ríos Paraná y Uruguay  a ambos márgenes. A nivel geográfico esta región comprende sectores próximos tanto a ríos como al mar, salinas, cuchillas con losa basáltica (Uruguay), pampa húmeda y mesopotamia, con abundante pasturas y explotación forestal y cerealera. A nivel suelos se divide en estepas, llanuras y chernozen (tierras fértiles) y como clima predominante, el marítimo, con lluvias entre los 500 y 1000 mm. anuales y temperaturas templadas a templadas cálidas. La primavera es la estación del año donde más afloran estos círculos, que tuvieron su pico cuantitativo, al parecer, entre las décadas de los 80 y 90.


La primer gran INCÓGNITA y que aún perdura es  ¿Por qué en provincias muy ricas en materia de avistamientos, como Salta, Mendoza, Córdoba, Tucumán, etc. no se detectan zonas con 20, 30 o 50 huellas en superficie? ¿Existe pues, una zona argentina elegida para descender, un verdadero “centro de operaciones  establecido”? ¿O simplemente esto es pura casualidad? Lo cierto es que ya van 74 años de actividad OVNI contemporánea y por lo visto, esta regla permanece INALTERABLE en todo tipo de suelos…        

                    

OBJETIVO: EL AGUA

¡Vienen por el agua! …Frase gritada más de una vez en distintos foros ecologistas e ignorada al parecer por TODOS los gobiernos argentinos. Pero… ¿Quién viene por el preciado líquido? ¿Los alienígenas en sus OVNIs ¿Potencias como China o Estados Unidos, país este donde más del 40 % de sus reservas ya están “contaminadas”? ¿Alguien que ignoramos por completo?

En nuestro país, el tema de la contaminación es verdaderamente ALARMANTE superando holgadamente lo PREOCUPANTE.  Sin dudas que “los cráneos” que nos gobernaron y gobiernan se sacan el peso de encima “pateando la pelota para más adelante…” evitando así plantear el tema profundamente, pues las “relaciones carnales” no han muerto, a pesar que se diga lo contrario a través del manipuleo de la prensa cómplice con gobernantes de turno. Las causas de la contaminación argentina son NATURALES (meteorización, vulcanización, filtraciones, etc.) con altísimos niveles de flúor, arsénico, etc. pero… ¿Puede haber también causas  ARTIFICIALES?, es decir, elementos interventores en el manejo de ríos, lagunas, lagos, arroyos, bañados y esteros, a través de móviles terrestres, aéreos o acuáticos (léase OVNIs u OSNIs), que un día de la noche a la mañana eso mismo que contaminaron lo RECICLEN cual fórmula mágica en el año 2050, 2080 o 2120 y produzcan/extraigan agua potable al mejor estilo de la orina de los astronautas, para beneficio propio? Las dos preguntas que todos los  gobiernos patrios deberían responder YA serían:

1) ¿Por qué Yankilandia u otras potencias compran o apuntan a nuestras enormes extensiones hídricas?

2) ¿Por qué se las vendemos o pactamos?

 

EL FAMOSO ACUÍFERO GUARANÍ

Sabido es que en la región sudamericana existe el apetecible “Acuífero Guaraní”, que genera polémica y debate en todos los foros ecologistas. Abarca una superficie de 1.190.000 kilómetros cuadrados distribuidos en 4 países sudamericanos. El 40 % del mismo descansa sobre LA ZONA CALIENTE ¿Casualidad?:

Brasil………………... 850.000 km. cuadrados

Argentina………….. 225.000            

Paraguay……………  70.000             

Uruguay…………….   45.000            


Desde el centro de Brasil hasta las pampas argentinas, pasando por Paraguay y Uruguay, este verdadero océano subterráneo es el 3º reservorio de agua dulce del planeta. Sus aguas se encuentran entre los 50 y los 1500 metros de profundidad. En Argentina, por ejemplo, incluye a los Esteros del Iberá, de 13.000 kilómetros cuadrados en el noreste de la provincia de Corrientes, y las tres cuencas del Paraná, del Uruguay y del Plata con sus respectivos flujos subterráneos, drenajes, afloramientos y fracturas, donde además surgen aguas termales, dulces y saladas. Pero aún existen áreas a definir en el futuro, no delineadas dentro del acuífero. En la actualidad las termas de las provincias de Entre Ríos y Misiones van en continuo crecimiento. Es una región vital, estratégica y codiciada por los americanos, que controlan el área a través de una base militar instalada del lado paraguayo de las famosas Cataratas del Iguazú , cuyas críticas por su asentamiento se hacen sentir periódicamente. Ellos aducen la excusa de la Triple Frontera… pero sería hora que los gobiernos declaren el ALERTA sobre esta reserva hídrica. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) desde 1967 hasta nuestros días se detectaron 40 “agentes patógenos nuevos”, siendo los más conocidos el Ébola (1976), el SIDA (1981),  el SARS – Síndrome Agudo Respiratorio Severo- (2003),  la gripe Aviar (2005), etc. cuyas vías de contagio van desde las aves, pasando por personas, el agua y llegando hasta los residuos tóxicos. Párrafo aparte para el tema del momento: COVID-19

 

LA ASOCIACION MILITAR

Tampoco deja de llamar la atención que en la superficie rectangular de LA ZONA CALIENTE se concentre el 70 % de la capacidad militar argentina, entre brigadas aéreas, bases, destacamentos, instalaciones científicas, etc., como Campo de Mayo, Merlo, El Palomar, Morón, Mariano Moreno, Azul, Tandil, Olavarría, Mar Chiquita, Comandante Espora, Punta Indio, Puerto Belgrano (todas diseminadas en la provincia de Buenos Aires), Reconquista (Santa Fe), Paraná (Entre Ríos) y Resistencia (Chaco). Radares más, radares menos, los TRÁNSITOS NO IDENTIFICADOS siguen paseándose impunemente y tampoco escapa a la realidad de los números que, el 80 % de las huellas múltiples, volcadas a un simple mapa argentino, sucedan en un radio menor a los 200 kilómetros de… ¡las propias bases aéreas!



EL VERDADERO “NIDO ARGENTINO”

Como el primer paso ya estaba, me propuse individualizar algún sector, dentro de “el rectángulo virtual”, que asomara como el foco o  núcleo del mismo. Las 150 huellas del récord de Atalaya en 1985 ya me indicaban que esa región podría constituirse en vital con el correr de los años. Y no fue más que comenzar a cerrar el cerco para que surja, claramente, EL NIDO, la madriguera o hábitat  de aterrizajes que contenía la escalofriante cifra de 500 huellas de las 1.200 que hospedaba la totalidad de LA ZONA CALIENTE en el país! Efectivamente, el 42 % del Fenómeno Aterrizaje en Argentina lo contiene EL NIDO, una superficie virtual de tan solo 120 kilómetros de diámetro, que nace en el lado sur de La Plata y se extiende en línea recta hasta Punta Piedras, límite norte de la siempre misteriosa bahía de Samborombón, y desde la RP N° 2 hasta la costa ribereña…

“¿Quién era pues aquel Robur del cual no se conocía hasta entonces más que el nombre? ¿Pasaba su vida en el aire? ¿Su aeronave no descansaba nunca? ¿No tenía algún retiro en algún paraje inaccesible, en el cual, si no precisaba descansar, iba por lo menos a reponerse? Sería sorprendente que no fuese así. Los más poderosos reyes del aire tienen siempre UN NIDO en alguna parte”.

“ROBUR, EL CONQUISTADOR”

Julio Verne, 1896.

 

LA TABULADA DE LA EVIDENCIA MÚLTIPLE

ATALAYA (1985)……………...……..150  huellas reverdecidas

JÉPPENER (1986)……………….......25  huellas reverdecidas y deshidratadas

FERRARI (1999)………………....……100 huellas deshidratadas (que podrían haber sido más)

ARROYO EL PESCADO (1999)…...22 huellas deshidratadas

LA PLATA (1999)…………………..…20  huellas deshidratadas

CHASCOMÚS (1999)………………..20 huellas deshidratadas

PUNTA PIEDRAS (1999)…………...15 huellas reverdecidas

LA PLATA (2005)………………...……30 huellas reverdecidas

POBLET (2007)………………….....….50 huellas reverdecidas

ARDITI (2009)……………………….....45 huellas deshidratadas

 

TOTAL: 477 huellas solamente en “asentamientos múltiples”



¿POR QUÉ BAJAN ALLÍ?

¿En esa zona apacible de campos, con ganado pastando y numerosos arroyos entre las rutas Nº 2, 11, 20, 36, todos lugares donde se produjeron notables eventos OVNI a lo largo de siete décadas? Investigando in situ, escudriñando horizontes, manteniendo decenas de vigilias nocturnas, escuchando lugareños y teorizando durante años, pudimos llegar a enumerar las posibles causas de tanta presencia OVNI regional. Pues ya no queda ninguna duda que “algo” los atrae, no sólo en la ZONA CALIENTE, sino, específicamente, en EL NIDO. Veamos:

Es por el caso Atalaya de 1985, muestra testigo de un fenómeno insólito que puede existir en la zona en nuestro presente (¿o nuestro futuro?) y que se lo ha descubierto ya desde hace décadas y se lo mantiene “en secreto”.-

Es por la presencia del Acuífero PUELCHE, que a modo de continuación del  Guaraní, baja desde el sur de Santa Fe, se interna por el sudeste de Córdoba y penetra en el noroeste de Buenos Aires para concluir en la bahía Samborombón, con lagunas de por medio y cruzado por el río Salado, epicentro de numerosos casos OVNI a estar por cazadores y pescadores. Esta riqueza hídrica tiene la capacidad de auto-regenerarse y sus aguas son saladas (hacia Córdoba) y dulces (hacia la cuenca del Plata). Y allí, como no podía ser de otra manera, descansa EL NIDO.-                                                

Es por la proximidad a la bahía Samborombón, donde existiría una BASE OVNI SUBMARINA, y a pesar de la escasa profundidad en Punta Piedras (cabecera norte), se conectaría desde allí a otros sitios actuando como “cabeza de playa”. La casuística OVNI-OSNI es abundante y las aberraciones electromagnéticas en sus aguas son frecuentes. Sus límites desde esta costa a la uruguaya son considerados como uno de los hermanos menores del polémico Triángulo de las Bermudas.-



Es por el viejo Regimiento de Tanques C-8, donde periódicamente se realizaban pruebas de MISILES en el polígono lindero… (el último disparo del controvertido caso de la madrugada del 4 de Abril de 2005 casi derriba un avión de línea).


Es por un supuesto apostadero natural de SUBMARINOS extranjeros en plena bahía Samborombón, emulando a la famosa “Ruta del Oro Nazi” de la década del 40’, cuando fondeaban los sumergibles río adentro y en botes llegaban a la costa de Punta Indio, donde hoy existe una fuerte descendencia alemana en el pueblo de Verónica…



Es por el inquietante rumor de que operaría desde hace años, un grupo de militares argentinos “trabajando” con AGUA PESADA, elemento vital para la creación de la bomba atómica…

Es por la otra versión, ya vetusta, que indicaba la probable creación del controvertido misil CONDOR II, cuya fabricación la tendrían “en mente” algunos militares argentinos reacios a su desmantelamiento definitivo, como ocurrió en la década del 90’ por pedido directo del entonces presidente George Bush padre al mandatario argentino Carlos Menem, luego del cual nacieron las famosas  y tristemente célebres “relaciones carnales”…

Es por la detección de PETROLEO en la zona de Punta Piedras, hecho localizado en 1977 (gobierno militar de Videla) a través de la AMOCO (American Oil Co.), multinacional de Yankilandia, de la familia Rockefeller, con ramificaciones y contactos de “todo tipo”, cuyos beneficios otorgados por nuestra ley nº 17.319, son catalogados como “La Ley del Saqueo de los Hidrocarburos”.- 



Es por la Base Aeronaval PUNTA INDIO que, ubicada dentro de EL NIDO, fue y es un sitio clave de la ufología nacional, con observaciones en su interior por el mismísimo personal, existiendo entre 1965 y 1973 el “Centro de Recepción de Informes OVNI”, que luego giraban a la Oficina Central de Buenos Aires que investigaba OVNIs en el Comando en Jefe de la Armada, tal la documentación que nos facilitara nuestro asesor (ya fallecido) Miguel Lugones respecto a su caso Aeroparque de 1967. Y allí dentro ocurrió en Junio de 1965 el famoso incidente del Teniente Federico Machain, quien “persiguió” un eco e hizo contacto visual con el OVNI que había aparecido durante un mes en las pantallas del radar de la base, ante la extrañeza de los militares de época.-


Es porque desde algún punto “secreto”, estratégicamente SE CONTROLA TODO a manera de un gran radar, porque:

a) Uno de sus bordes se ubica a tan sólo 60 kilómetros de Buenos Aires, la capital argentina.-

b) Está próxima al Río de la Plata y al mar, a través de la bahía Samborombón, como vía de entrada o escape submarina (el río del mismo nombre serpentea los campos bonaerenses).-

c) Una de las rutas más transitadas del país o tal vez, la más, la RP N° 2, bordea la zona en el itinerario Buenos Aires-Mar del Plata.-

d) El tránsito aéreo zonal es permanente desde y hacia Ezeiza y Aeroparque (los dos aeropuertos más importantes del país).-

e) No genera o generaría “sospechas” de que en esa zona, enclavada en el corazón de la provincia más importante del país, exista un área liberada o permiso de vuelos y se active gran parte del Fenómeno OVNI en Argentina y por ende, en Sudamérica. La impunidad del TRÁNSITO NO IDENTIFICADO así lo está demostrando.-

Sea por una, dos o más combinaciones, casi con seguridad que las causas no salen de alguna de las diez observadas… por ello, habrá que seguir investigando para tener una certeza definitiva y que no quede todo en “sospecha permanente”. El tiempo, como siempre, es el verdadero testigo de los hechos… y juega a favor nuestro, los ufólogos.


CONCLUSIONES

Pero no solamente de huellas se ha alimentado la región a través de las décadas: Relatos de observaciones de entidades, casos de avistamientos espectaculares diurnos y nocturnos, seguimientos a automóviles, fotos de OVNIs “fantasmas”, mutilaciones por doquier, Fenómenos rastreros, OSNIs y hasta observaciones de helicópteros negros y aeronaves Triangulares conforman el dossier zonal. Mientras tanto, seguimos a la espera de que se produzcan asentamientos masivos con 20, 30 o 50 huellas en Córdoba, Tucumán, Salta, Mendoza o la Patagonia, para “hacer tambalear la hipótesis” que manejamos, pero tal como viene aconteciendo año tras año, creemos que las huellas múltiples seguirán incorporándose a LA ZONA CALIENTE, muchas de las cuales, sin dudas, formarán parte de la cruda e inexorable estadística de EL NIDO.

En el famoso film del  argentino Eliseo Subiela, “Hombre mirando al Sudeste”, el personaje, desde un internado de Buenos Aires, mira precisamente hacia el sudeste, donde está su nave, que se hallaría entonces, ni más ni menos que en EL NIDO! a menos de 100 kilómetros de donde está recluido…


lunes, 22 de febrero de 2021

OLAVARRÍA: EL MISTERIO DEL PARQUE

 Por Luis Burgos - FAO-ICOU


INTRODUCCIÓN

Todo el mundo interesado en la temática OVNI ya sabe que Olavarría, esa pujante ciudad del centro bonaerense, es la región argentina donde más cantidad de denuncias de seres extraños, vinculados a la fenomenología que nos ocupa, se han reportado en las siete décadas platillistas. Así lo hicimos conocer por todos los medios, bautizando la zona como “OLAVARRÍA: TIERRA DE HUMANOIDES”

Pero a su vez, al gran número de entidades observadas, le sumamos avistamientos, huellas de aterrizajes y en los últimos tiempos, mutilaciones, que la sitúan como una de las preferidas de los OVNIS en la provincia de Buenos Aires. Ya por los años 60 y 70 el recordado Dante Rivera, pionero de la ufología local, nos deleitaba con sus investigaciones, por lo que bien merecido está el homenaje a su labor, que le brindamos con ICOU en esa “placa de reconocimiento” colocada en la Biblioteca 1° de Mayo, sitio donde pasó gran parte de su vida.


¿HUELLAS DE OVNI A LA VISTA?

Durante el mes de febrero 2021, nos llegan noticias a través de Marcos. P. Paz (FAO Olavarría) de unas misteriosas marcas aparecidas en el Parque Helios Eseverri. En efecto, enterado Marcos por boca de un allegado, se trasladó al lugar a constatar la veracidad de la versión y se encontró con cuatro huellas circulares del tipo “reverdecidas”, cuyos diámetros oscilan entre los 5 y 10 metros y donde en un primer momento afloraron los famosos hongos esponjas o polvera, basidiomicetos blancos del género Calvatia (familia de Agaricaceae) que extrañamente no superaron los 10 centímetros de altura, como si lo hacen en la mayoría de los casos.

El amplio parque, donde se realizan todo tipo de actividades, presenta en la zona de las marcas, un claro, con luminarias cercanas y cableado subterráneo. De los cuatro círculos, tres están completos y uno se asemeja a un “ocho” sin terminar, ya que al anillo se le yuxtapone otro que, caprichosamente, no se cierra por completo. Es la primera vez que se nos presenta esta “curiosidad”. El pasto de los bordes de todas las huellas es 10 centímetros más alto que el del resto del parque, que permanece bien corto en toda su extensión.


EN BUSCA DEL POLO…

Como “polos de atracción”, esos que siempre buscamos a la redonda cuando se trata de supuestos aterrizajes OVNI (agua, vías, tendidos, molinos, laureles, taperas, etc.) tenemos el arroyo Tapalqué, que corre a unos 100 metros de las mismas. Hasta el momento no se han localizado testigos que pudieran haber detectado alguna anomalía nocturna en la región.


LA EXCEPCIÓN QUE MARCA LA REGLA

Y ya más cera del arroyo, y a unos 30 metros de las otras, Marcos ubica una huella de forma oval, reverdecida, de cuatro metros de diámetro pero de cobertura TOTAL, es decir, diferente a las ANULARES. Este tipo de marcas forma parte, curiosamente, de tan sólo el 20 % de las huellas reverdecidas, ya que el 80 % restante lo conforman las anulares o anillos. En este caso olavarriense tenemos las dos variantes…

CONCLUSIONES

Rastros similares ya hemos localizado por centenares en todo el país en tantos años de investigación, pero acá tenemos la ventaja que se le puede hacer un seguimiento anual (práctica que no siempre se puede realizar por las distancias a cubrir) para descartar o no, la enfermedad del terreno producida por esta clase de hongos (ver nuestra nota “El Síndrome de Delphos”). Párrafo aparte para Marcos. P. Paz quien realizó un estupendo y minucioso trabajo de campo, acorde a las circunstancias, y que será el encargado de continuar la investigación del caso. Felicitaciones!




jueves, 30 de julio de 2020

“EL SÍNDROME DE DELPHOS”

Por Luis Burgos (exclusivo FAO- ICOU)

INTRODUCCIÓN

Tal vez el tema más CONTROVERTIDO de la problemática del Fenómeno OVNI. Las HUELLAS, marcas o rastros dejados por el asentamiento de una aeronave desconocida en el terreno. Se ha hablado tanto, se ha escrito tanto, se ha polemizado tanto, que aún hoy, 73 años después del “primer OVNI en el país” sigue siendo tema de debate. Y el causante de todos los males resultó ser el famoso hongo CALVATIA LILACINA (Calvatia por cabeza calva y Lilacina, por adquirir ese color lilaceo-amarronado al madurar y quedar estéril) que aflora en los campos repentinamente y los paisanos, chacareros, ruralistas, lo conocen como hongo “esponja” o “polvera”, ya que al tocarlo o patearlo libera una nube de polvillo (se desprende el peridio y se liberan las esporas)

La leyenda del Medioevo

Y este buen señor, que allá por el medioevo hacía de las suyas por las campiñas europeas, asustaba a quienes se topaban con él, especialmente mujeres y niños, debido a  que, al crecer en círculos,  se decía que “las brujas habían estado la noche anterior”, de allí el nombre de CORRO DE BRUJAS, algo maléfico, que se contrapone al otro nombre que se les daba: CÍRCULOS DE HADAS, donde acá ya entraba en juego lo mágico y encantador. En realidad eran lo mismo, sólo las interpretaciones variaban de la maldad a la bondad. En ocasiones, según cuentan las versiones, producían ciertos síntomas en aquellos que se introducían a su interior: desmayos,  mareos, jaquecas, etc. De allí su respeto y temor. En épocas modernas, este tipo de hongos fue caracterizado en la televisión como hábitat de los famosos PITUFOS.

El famoso hongo liberando esporas

LOS CÍRCULOS CONTEMPORÁNEOS

Cuando comienzan a producirse los primeros asentamientos de OVNIs, allá por la década del 50, se asociaron inmediatamente estas curiosas marcas geométricas a estos aparatos ¿Pero quién lo hizo? ¿Quién fue el primero al que se le ocurrió esto? ¿Observó alguien, por entonces, el descenso de un OVNI y cuando fue al lugar había una huella circular? ¿O simplemente cierto día se topó con un rastro así y lo emparento rápidamente con el aterrizaje de un artefacto desconocido? ¿Habrá sido un ufólogo de época, un periodista o un simple campesino? Lo concreto es que NUNCA SABREMOS cómo se inició todo esto, pero ya en plenos años 60, con las incomparables OLEADAS PLATILLISTAS que arreciaron en nuestro país, la relación HUELLAS- HONGOS- OVNIS, iban de la mano

Y las décadas siguientes, me tuvieron correteando por los campos argentinos y algunos uruguayos, persiguiendo, buscando, indagando y recolectando muestras de este maravilloso FENÓMENO de Aterrizaje, la evidencia física más buscada por los investigadores de campo. Polémicas con botánicos, micólogos, fitopatólogos, agrónomos, etc. estaban a la orden del día. Recuerdo allá por los 80, sabrosos cambios de ideas con la genio de la Dra. IRMA.J. GAMUNDI del Instituto de Botánica “Carlos Spegazzini” de La Plata, dependiente de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo  platense, queriendo convencerme de que “no hay nada de platillos voladores en esas marcas”. Spegazzini  (1858-1926) fue un exquisito botánico italiano que se dedicó a recorrer la provincia de Buenos Aires y la Patagonia confeccionado una voluminosa taxonomía de variedades de hongos.

Carlos Spegazzini, un ilustre
Y pasaban los años y la polémica incluso se instalaba en los propios ufólogos, con posturas a favor y en contra de la relación ANILLOS CIRCULARES-OVNIS. Encima por entonces, ya habíamos investigado decenas de casos de HUELLAS NO ASOCIADAS, es decir, que aparecían en los campos sin que  NINGÚN TESTIGO haya visto el descenso de aeronave alguna. O sea, estábamos frente a HUELLAS MUDAS, pero que, increíblemente, se asemejaban a otras donde si, HABÍA TESTIGOS DE ESOS ATERRIZAJES. En pocas palabras, estábamos entre la espada y la pared

Pero tanto va el cántaro a la fuente, que en tantos años de investigaciones in situ donde el tiempo “siempre juega a favor de los ufólogos” , pudimos reunir un significativo y determinante dossier de casos donde los testigos vieron el aterrizaje de un OVNI y al retirarse éste, dejó impresa una marca CIRCULAR, OVAL, HERRADURA u OCHO ¿Pero entonces, en qué quedamos? ¿esas huellas son producto de esa caprichosa enfermedad del terreno producida por el hongo  Calvatia, donde su micelio subterráneo se distribuye radialmente y aflora a la superficie formando un ARO con hongos periféricos parásitos? ¿o las generó el objeto volador al tomar contacto con la superficie, a un metro de altura, aproximadamente?


¿CASUÍSTICA MATA ENFERMEDAD?

Lo primero que debemos resaltar es la formidable “COINCIDENCIA” entre una Huella OVNI con la enfermedad producida por el hongo. A  golpe de vista no se nota la diferencia. Por eso hay dos factores que serán determinantes en nuestra investigación: La recolección de MUESTRAS y el SEGUIMIENTO de la marca en el terreno. El primero, porque dictaminará, análisis mediante, sobre la presencia o no de hongos y el segundo porque la enfermedad producida por el micelio (parte vegetativa del hongo) suele ser perenne y fructificar todos los años, encontrándonos (como ya nos ha pasado en más una ocasión) con  una HUELLA CIRCULAR con hongos frescos blancos y hongos marrones del año anterior!


En Julio Arditi, Bs. As.  hallamos los hongos viejos y hongos frescos. Este tipo de hongos CALVATIA (de la familia LYCOPERDACEAE) es saprofito y se nutre de las sustancias orgánicas que tiene a su alrededor, “desnutriendo” la vegetación y dejándola “deshidratada”. Y como se ramifica subterráneamente y crece en CÍRCULOS, anualmente se va extendiendo unos centímetros. Es decir, si el círculo hallado mide 6.00 metros al aflorar, en la cosecha próxima medirá 6.05 metros, y así sucesivamente año tras año irá aumentando su tamaño con el correr del tiempo. En el Instituto “Spegazzini”, la Dra. GAMUNDI me comentó el caso de un anillo de CALVATIA GIGANTEA que llegó a medir 150 metros de largo por 120 metros de ancho con bordes de 60 centímetros! Una verdadera huella monumental, que si la llega a encontrar un ufólogo/a mercantilista, enseguida arma su negocio llevando gente al lugar, porque allí se posó una nave NODRIZA, seguramente!

El Calvatia puede alcanzar tamaños considerables

LA AVALANCHA DE CASOS “NO ASOCIADOS”

Realmente, no deja de sorprendernos. Por lo general, entre el 60 y 65 % de las 1500 huellas que llevo  “investigadas y supervisadas” entre Argentina y Uruguay, desde los años 70 a hoy, son HUELLAS NO ASOCIADAS. o sea, sin testigos oculares del sobrevuelo o posamiento de objeto aéreo. En alguna oportunidad ciertos colegas “de salón” solían afirmar: “Burgos anda por los campos buscando HUELLAS” jajaja nada más alejado de la realidad. Simplemente nos llamaban y llaman de un campo porque “aparecieron marcas extrañas de la noche a la mañana” y allí concurrimos a realizar nuestra tarea. Es como si en la actualidad “anduviésemos buscando vacas mutiladas!” hasta que no nos informan no concurrimos, excepto que descubramos casualmente alguna de paso, pero no somos adivinos, ni de HUELLAS, ni de ANIMALES MUTILADOS.

Discernir a priori entre una HUELLA OVNI y una HUELLA producida por nuestro amigo el HONGO es imposible. Las similitudes son notorias y en numerosos casos donde económicamente no pudimos realizar los costosos análisis de las muestras recolectadas (nadie regala nada en la viña de la Ovnilogía), tuvimos que arreglarnos con nuestra propia experiencia in situ, recurriendo a los antecedentes, buscando posibles testimonios regionales y marcando los “polos de atracción” que pudieron haber provocado el descenso de un OVNI. Pero lo más a mano que tuvimos y tenemos en reiterados sucesos es “el seguimiento de la marca”. Volver cada cierto tiempo y controlar su proceso. Allí no fallamos


EL CASO DELPHOS

Pero vayamos a los casos más relevantes: Un clásico mundial de las HUELLAS ASOCIADAS  muy posiblemente sea el famosísimo evento de Delphos, Kansas (USA) del 2 de noviembre de 1971, cuando a las 19:00 Hs., el joven RONNIE JOHNSON (16) contempla en cercanías de su granja, un objeto con forma de “hongo” que prácticamente se mete debajo de una arboleda, tumba un árbol, corta ramas y deja estampada una pequeña HUELLA CIRCULAR ANULAR de color blanco y cubierta por una “sustancia brillante, tipo fosforescente” que fue objeto de innumerables estudios por los ufólogos de APRO y químicos americanos. La misma cobertura brillante se encontró en árboles próximos y el ARO formado por la marca presentaba sus bordes “resecos” a pesar de las lluvias posteriores que hicieron que tanto la zona interna como las externas del mismo se cubran de lodo.

El OVNI con forma de  “hongo”  de Delphos

Pero Delphos no termina allí, más allá de estas evidencias físicas, de la aparición de un OVNI el mismo día en Minneapolis (Kansas) observado por el ciudadano LESTER ERNSBARGER, del gran concepto vecinal y policial de la Comunidad sobre la familia Jonhson, de los síntomas presentados por Ronnie (irritación visual) y de los que tocaron la marca (entumecimiento de dedos), etc. sino que exámenes posteriores efectuados a la extraña “sustancia blanca” que cubría el anillo, éstos revelaron que:

1) Resultó ser ACTINOMYCETALES, una compleja bacteria que se divide en varios subgrupos y suele ser patógena para humanos, animales y plantas. Algunas especies se usan en la industria farmacéutica, como la STREPTOMYCETACEAE, para la elaboración de antibióticos o la CORYNEBACTERIACEAE, utilizada en la producción de biotecnología.

2) Recién en 1999, 28 años después del incidente, la Dra. PHYLLIS BUDINGER, química de la multinacional AMOCO, realiza otro estudio de las muestras cedidas y descubre en su composición ÁCIDO OXÁLICO. Este compuesto se usa mucho como blanqueador y para remover pisos de mármol o granito, piezas oxidadas, fibra de vidrio, etc. y hasta muchos alimentos que consumimos contienen ácido oxálico. Al ser corrosivo, su contacto puede provocar irritación ocular o irritación cutánea (recordar síntomas en los testigos) y si el mismo es prolongado, puede ocasionar daños irreparables.

DELPHOS, medio siglo después aun genera controversias ¿Fue un gran engaño perpetrado por los granjeros Jonhson? ¿Hubo cómplices? ¿O estamos ante EL CASO TOP DE ATERRIZAJE OVNI? En 1973, la “National Enquirer”  reunió una junta de científicos y le otorgaron el premio “al mejor caso OVNI”, por lo que los Johnson se vieron beneficiados con U$S 5.000. Para nosotros, los investigadores de campo de Argentina, el caso DELPHOS nos demostró que NO TODAS LAS HUELLAS CIRCULARES  OVNI son causadas por el hongo CALVATIA, y nos abrió un portal desconocido, al toparnos con el correr de los años  y en numerosísimas oportunidades, con LA MISMA SUSTANCIA Y EL MISMO POLVILLO BLANQUICIENTO, tipo resina y pegajoso, que incluso a algunos les produjo cierta irritación en los dedos, igual que a testigos de los Jonhson. Esta anomalía la hemos detectado SOBRE LOS BORDES DE LAS MARCAS, en el pasto y las hojarascas y en algunos casos, hasta en plantaciones próximas, tal como en DELPHOS. Según el informe elaborado y entregado a mis manos por la Dra. GAMUNDI, eso también son “hongos microscópicos” de diversos géneros: FUSARIUM, PHYSARUM y ALTERNARIA.

La huella de Delphos que dio nacimiento al Síndrome
Entonces nos preguntamos ¿Qué papel juegan estas variedades de hongos que se hacen presentes en los aterrizajes de OVNI? ¿En qué punto se unen y en qué punto se disocian? ¿Influye el descenso de un objeto foráneo en un terreno apto para la proliferación de estas especies? ¿El mismísimo OVNI es portador de esporas de hongos subterráneos y de superficie? Todo este combo de la botánica no hace más que llevarnos a un punto enigmático y de compleja extrañeza para los ufólogos, pero también a reencausar las investigaciones de HUELLAS tanto ASOCIADAS como NO ASOCIADAS, y a pesar de tener en nuestro muestrario un buen número de estos elementos recolectados, definirlos de ahora en más, cuando ocurra un aterrizaje con estos hallazgos de sustancias como “EL SÍNDROME DE DELPHOS”, que, como ya verán, tampoco es novedoso, pues data de antes del caso de 1971. Sólo había que  re-descubrirlo, rescatarlo y traerlo a la mesa de las investigaciones. DELPHOS, sin quererlo, unió CIENCIA (análisis), REALIDAD (observación de objeto generador) y ANOMALÍA (sin el típico micelio presente del Calvatia que genere anillo, debutó en escena con hongos microscópicos, haciendo “trastabillar” el caso). Y vaya problema que nos creó.

Pregunta irónica: ¿Ningún ufólogo de los 50, 60 o 70 se percató de esto? ¿No existían análisis en esa época? ¿O fue más fácil mantener el misterio y vender HONGOS EXTRATERRESTRES?


LOS FORMIDABLES CASOS DE HUELLAS “CAPRICHOSAS”

Un punto a tener en cuenta es que, si bien la enfermedad del terreno hace surgir a la superficie marcas CIRCULARES (“anulares” en el 80 % de los casos),  en más de medio siglo de investigaciones me topé con rastros realmente llamativos en casos y desconcertantes en otros: Huellas con formatos de CORAZÓN, de HERRADURA (con sus extremos hacia adentro), de número TRES, RECTANGULARES, CONCÉNTRICAS (tres o más anillos de menor a mayor), ESTRELLAS, OCHOS “totales” y “anulares” (donde los aros NUNCA SE SUPERPONEN), separadas por una pequeña CAÑADA (donde medio círculo quedó de un lado y medio círculo del otro), etc por lo que cuesta creer que el micelio, al aflorar, también adopte esas formas extrañísimas pero bueno,  la ciencia siempre tiene y tendrá su respuesta clásica y ortodoxa para todo.

El increíble OCHO de Atalaya, Bs. As de 1985
ARMANDO EL ROMPECABEZAS

Si como afirman los científicos, estas HUELLAS CIRCULARES mostradas de los aterrizajes OVNI son todas producidas por diferentes tipos de hongos, entonces ¿El OVNI cuando aterriza no deja marcas? ¿Y si las deja, cómo serían? En Argentina tenemos unas 2000 marcas regadas en los campos. Rastros que en Europa y EEUU prácticamente no se consiguen. Si nos aferramos a los aterrizajes españoles, por citar un solo ejemplo, vemos que el 90 % son surcos o pocitos formando un triángulo, con una cuasi carencia de anillos y otras formas geométricas ¿El OVNI en España deja una huella y en Argentina otra? Se supone que no, ya que la marca impresa en el terreno debería ser uniforme a todos los países del mundo. Y sin embargo no lo es.

Muéstrenme ustedes un campo europeo, americano o latino que contenga 50, 80 o 100 HUELLAS de supuestos descensos  de OVNIS. Les presto la lupa si así lo desean. Esto marca una regla que el Fenómeno NO ES IGUAL EN TODO EL PLANETA. No en todos los países se produce la misma casuística, aunque cueste admitirlo. Y esto comprende también a los CROP CIRCLES,  a las MUTILACIONES, a las ABDUCCIONES, al HUM, etc.

Entonces la gran pregunta: ¿O todas las huellas argentinas NO SON PRODUCTO de OVNIS y sí, en cambio, las españolas? ¿O todas las huellas españolas NO SON PRODUCTO de OVNIS y sí, en cambio, las argentinas? ¿Podríamos encontrar un mix o nexo? Afortunadamente, poseemos dos armas vitales para seguir nuestra iniciativa:

1) Poseemos un BANCO DE DATOS formidable del Fenómeno Aterrizaje con dos millares de huellas argentinas.

2) A nuestro favor juega el hecho de haber pateado y recorrido miles de kilómetros investigando y supervisándolas. Por tanto, pudimos rescatar un significativo número de ellas, sumado a testimonios con NOMBRE y APELLIDO, como verán a continuación,  que dicen haber observado descender un OVNI y comprobar su marca en la superficie ¿Los cientos de testigos nos MINTIERON a lo largo de todas las décadas? La chance es NULA. Por tanto, manos a la obra


LAS INALTERABLES DE LAS PAMPAS ARGENTINAS

Atención a lo siguiente que es FUNDAMENTAL. Una HUELLA OVNI es prácticamente PERDURABLE en forma y medidas. Si mide 6.00 metros por más que pasen los años seguirá midiendo esos 6.00 metros! Ejemplos abundan, no son muchos porque, con el tiempo, la marca desaparece. De allí nuestro bautismo de INALTERABLES DE LAS PAMPAS. Hemos realizado algunos trabajos de seguimientos a través de los años de huellas que NO HAN VARIADO en absoluto, permaneciendo como “mudos testigos de un aterrizaje desconocido”. Y esto es lo que marca “la diferencia”! Sólo esto.

Un ejemplo: En un campo de Atalaya (Bs. As.) y a varios kilómetros del área donde se produjo EL RÉCORD MUNDIAL DE ATERRIZAJES CON HUELLAS (150 marcas), localizamos en 1985, vecinos mediante, una huella en HERRADURA de 18 metros de largo, del tipo “reverdecida” que permanecía imperturbable desde 1970 cuando hizo su aparición. Estas HUELLAS con el pasto “verde intenso”, contrastan notoriamente con las del tipo “secas o deshidratadas”. Ya nos ocuparemos


LAS PRIMERAS HUELLAS ASOCIADAS

Ya en nuestro país, medio centenar de HUELLAS ASOCIADAS a descensos de artefactos de procedencia desconocida, conforman un panorama algo más esclarecedor al respecto. En estas circunstancias, debemos recordar el ya famoso PRIMER CASO DE HUMANOIDES EN EL PAÍS (1940-41), que investigué en el pueblo de Orense, Tres Arroyos (Bs. As.) donde el OVNI aterrizado y sus ocupantes merodeando en su entorno, avistados por un muchacho del lugar junto al sargento VICENTE PEDONE  y al cabo ELÍAS GITANI, imprimió en el terreno una HUELLA similar a “un gran manchón de pasto quemado” a estar por las palabras del joven testigo que regresó a los días al sitio de la observación


LOS ATERRIZAJES DE LA DÉCADA DEL 50

Y en los años 50 ocurrieron tres sucesos de aeronaves no identificadas dejando HUELLAS en los campos: El 31 de marzo de 1950 a las 19:25 Hs., don JUAN GIROTTI, su esposa y cuatro personas más, contemplan en su estancia “Las Catalinas” ubicada en Bahía Blanca (Bs. As.), el aterrizaje de un objeto luminoso con forma de “medialuna” que permaneció posado unos 20 minutos en el campo, antes de levantar vuelo. Al día siguiente, comprueban en ese lugar “rastros y alteraciones extrañas en la vegetación”

En el famoso caso de la RN 5 en cercanías de Bragado (Bs. As.) en 1958, que tuvo como principal testigo al músico JOSÉ BASSO, los 15 miembros de su orquesta y el chofer del ómnibus que los trasladaba, el OVNI “discoidal” y luminoso que permaneció inmóvil sobre el terreno, a pocos centímetros de la superficie, dejó una HUELLA a modo de “gran manchón de pasto quemado”, hecho comprobado por los mismos testigos al regreso

A las 17:30 Hs. del 20 de mayo de 1959, dos cazadores en Tres Lomas (Bs. As.)  detectan imprevistamente un objeto “discoidal”, color aluminio, posado a unos 150 metros de ellos y produciendo un silbido. Al retirarse el aparato, observan  “un círculo de 7 metros de diámetro con la vegetación aplastada” como si fuera un NIDO (muy posiblemente el primer caso de un NIDO DE PLATILLO en el país)


TRANCAS: NUESTRO CASO MATRIZ

Y como no podía faltar a la cita, nuestro adalid es el espectacular caso Trancas (Tucumán) del 21 de octubre de 1963, donde nuestra amiga JOLIE MORENO EBAICH es una de las protagonistas de aquel descenso masivo de OVNIS a metros de su finca Santa Teresa. Trancas no presentó hongos como en Delphos.  Pero hubo presencia de ELEMENTOS QUÍMICOS, como sucedió en varios incidentes que ya veremos. Y al margen del 96,48 % de CARBONATO DE CALCIO y 3,51 % de POTASIO recogido y analizado por el Dr. Walter Gonzalo Tell, uno de los objetos que se acercó a metros de la tranquera, de formato “discoidal” dejó impresa una HUELLA CIRCULAR sobre un sembradío de arvejas donde “no creció nada por años”

En Trancas, allí en ese sector, “no creció nada” por años
Por tanto, bien podemos afirmar que en aquellos irrepetibles años de la década del 60,  ya proliferaban los episodios de HUELLAS dejadas por OVNIS!


EL HERMANO MAYOR DE TRANCAS

Exactamente 17 meses antes de Trancas, un significativo evento ocurrido a las 04:10 Hs. del 12 de mayo de 1962, resultó UN CALCO de aquel: tres camioneros van  viajando por la RN 35 desde Bahía Blanca a Jacinto Aráuz (La Pampa). En el kilómetro 72, entre los pueblos de Berraondo y San Germán, una vez que pasaron el arroyo Chasicó, observan campo adentro una especie de TREN LUMINOSO, produciendo un leve zumbido y posado entre los árboles, que levanta vuelo y se divide en dos cuerpos que toman diferentes rumbos. En el lugar se constató una HUELLA del tipo “deshidratada” de 60 metros de diámetro, con manchas húmedas color plomizo, las que analizadas en la Universidad Nacional del Sur de Bahía Blanca, resultaron ser CARBONATO DE CALCIO Y POTASIO, los mismos elementos químicos que Trancas!


Y SIGUEN HECHOS SIMILARES EN AQUEL MAJESTUOSO  62

Hacia las 22:30 Hs. del 3 de setiembre, en Angaco (San Juan), FRANCISCO SOSA al viajar en bicicleta por un sendero del pueblo, ve levantar vuelo “vertical”, a unos 300 metros de él, en el campo de don BAISTROCHI, un aparato con forma de “disco”, acompañado de una estela azul con rumbo hacia el sur. En el sito, se encontró una HUELLA CIRCULAR, de 3 metros de diámetro con el pasto de espinillo “chamuscado”.

Nueve días más tarde, el 12 de setiembre, vecinos de San Isidro (Bs. As.) ven las evoluciones de un objeto volador que ATERRIZA brevemente en el campo del Jockey Club de San Isidro, dejando marcada en el terreno una HUELLA CIRCULAR de 40 metros de diámetro y “gran cantidad de perforaciones pequeñas en su interior”.

El 10 de octubre, siendo las 20:00 horas, el joven ENRIQUE LEONARDO BOCHER y tres vecinos, contemplan el sobrevuelo de un extraño objeto de colores azul y amarillo en el parque Peralta Ramos de Mar del Plata (Bs. As.). El OVNI no sólo produjo la detención de un tractor de BOCHER, sino que éste se arrojó al piso cuando el artefacto pasó a escasa distancia de su cuerpo. En el lugar, quedó una HUELLA con la vegetación “con aspecto de quemada”.

En momentos que MARIO BORLANDELLI y un amigo viajaban de noche en su automóvil por la RP 22, durante el mes de diciembre, entre las localidades de Río Colorado y Choele Choel (Río Negro), detectan un elemento luminoso suspendido a ras del piso en el horizonte. Al acercarse, el fenómeno cobró altura rápidamente y desapareció en el cielo. En el área donde estaba el intruso se descubrió una HUELLA ELÍPTICA de 18 metros de pasto “deshidratado”, presentando el lodo del camino una consistencia mineral, sustancia que analizada en dependencias del Museo de La Plata (Bs. As.) dio como resultado MAGNESIO.


EL PRIMER OCHO EN ARGENTINA DATA DE 1963!

Hacia fines de enero, la familia PEREA divisa desde su estancia “El Trébol” un objeto luminoso y “ovalado” que se posa en completo silencio en el campo vecino de los hermanos LÓPEZ, en la Cañada de Alzogaray (Tucumán). Cuando concurren al lugar todos los testigos comprueban una enigmática HUELLA con forma de OCHO, es decir, dos círculos pegados de 1.65 metros cada uno y bordes de 35 centímetros, cubiertos de RESIDUOS CARBONOSOS, a manera de “polvillo blanquecino”. Aquí bien podríamos tener EL SÍNDROME DE DELPHOS (ocho años antes que se produzca). La hierba de las circunferencias estaba reseca hasta 10 centímetros de profundidad.

El 10 de mayo de 1964, MÁXIMO DUGHETTI (industrial) viajando con su hijo y nieto por la ruta que une Patquia con La Rioja, a las 21:30 Hs., notan que el motor del vehículo se detiene y sus luces se apagan. De repente, surge un HAZ DE LUZ blanco azulado desde un bosquecillo cercano y divisan que proviene de un objeto posado, con forma de “plato”, de unos 15 metros de diámetro y una cúpula superior. Todo acompañado de un suave ronroneo. El OVNI se eleva unos 10 metros, cruza la ruta a unos 20 metros de la camioneta y se pierde en la Sierra de Mogote Colorado. Al día siguiente, una comisión policial localiza en ese mismo sector, una HUELLA CIRCULAR de 10 metros de diámetro, con la vegetación “chamuscada, como ennegrecida”.


LA OLEADA DE 1965 TAMBIÉN RECIBIÓ HUELLAS ASOCIADAS

El 20 de julio de aquel año a las 02:00 Hs. de la madrugada (seis horas después se producía en San Francisco Solano, Bs. As. el famoso caso de RAMÓN PEREIRA), el peón GUSTAVO HAIEPEK presenció el aterrizaje de un pequeño “trompo volador” despidiendo luces predominantemente violáceas, en una zona de Gobernador Diotti (Santa Fe). Estuvo unos 5 minutos posado hasta que se elevó verticalmente y desapareció con rumbo sur. Una comisión policial integrada por el Comisario Chelini y el inspector Bruno Rodelli verificaron que la tierra mostraba HUELLAS “similares a ruedas de fino tamaño” y pasto estaba como “vitrificado”.

Doce días después, el 1° de agosto, las primas hermanas MARTA BEATRIZ y MIRTA PIRONTI (17) salen a efectuar una diligencia, hacia la medianoche, en pleno barrio porteño de Flores y quedan atónitas al observar en plena calzada de la intersección de las calles Tandil y Laguna, un pequeño objeto volador con forma de “trompo” y del tamaño de una rueda de camión. El intruso despedía una luz azulada y amarillenta, tomó altura y rápidamente se marchó. En el sitio, el oficial inspector de la Policía Federal OSCAR D´AMARIO corroboró una HUELLA RECTANGULAR “fosforescente” (misma fosforescencia que Delphos) de 4 metros de largo por 60 centímetros de ancho, que permaneció así durante 4 horas.

El 4 de setiembre a la 01:20 Hs. de la madrugada, JOSÉ FERNÁNDEZ y su mujer fueron sobresaltados por un misterioso zumbido que parecía proceder de la terraza. Al subir, observan que insólitamente se elevaba, verticalmente, un objeto “ovalado”, de unos 2 metros de diámetro, despidiendo una gran luminosidad y emitiendo el zumbido que los había despertado en su vivienda de San Justo (Bs. As.). En el piso hallaron HUELLAS DE COMBUSTIÓN

El 4 de diciembre de aquel 65, en La Invernada (Tucumán), el agricultor ANTONIO LOZANO, de madrugada, ve una “esfera” de luz rojiza posarse en un alfalfar del tambo “La Alborada”. Creyendo que se trataba de un intruso, se aproximó a la zona y alumbró con la linterna. En ese instante, la luz levanta vuelo y al llegar al alambrado se alejó hacia el oeste. Al día siguiente, el testigo y su peón CECILIO LÓPEZ descubrieron una larga HUELLA sinuosa de 50 centímetros de ancho que se bifurcaba y terminaba antes de llegar al alambrado. A su vez, localizaron otra HUELLA CIRCULAR, de 5 metros de diámetro y su vegetación, con aspecto de “quemada por una helada”.


1967: LA ACTIVIDAD DE HUELLAS ASOCIADAS A OVNIS NO SE DETIENE

El 25 de febrero a las 16:45 horas, el chacarero OSCAR MOLINA visualiza desde su habitación, ubicada en una vivienda entre las localidades de Choele Choel y Fray Luis Beltrán, en el Alto Valle de Río Negro, el descenso de un objeto con forma de “plato”, color plateado, emitiendo un zumbido y girando sobre sí. Los cinco perros de lugar lo aullaron nerviosos, pero no se acercaron a la aeronave en tierra. Al despegar, quedó impregnada una HUELLA CIRCULAR de 12 metros de diámetro con la vegetación “deshidratada”.

El 11 de setiembre del mismo año, a las 21:30 Hs., en momentos que arreciaba una fuerte tormenta, se produce en Villa Constitución (Santa Fe) el espectacular caso CALAMANTE. Diez personas, entre miembros de la familia de NAZARENO CALMANTE y allegados de la vecindad, contemplaron, durante 4 horas, un objeto luminoso suspendido y balanceándose  a un metro de altura, a unos 300 metros de la finca. El artilugio, de unos 3 metros de diámetro, con cuatro prolongaciones inferiores como “antenas”. En el sitio quedó una HUELLA de 3 metros de diámetro del tipo “deshidratada” y un penetrante olor a azufre. Asimismo, se detectaron “huellas alargadas de 5 centímetros y separadas por un metro de las otras”. También una sustancia granular oscura de olor desagradable. La investigación oficial determinó que los alambrados habían quedado cargados con RADIACTIVIDAD. Personalmente tuve la suerte de conocer en La Plata en la década del 90, a don SORIA, uno de los muchachitos que estaba en la vivienda esa noche y se escondió debajo de la mesa junto a otras personas asustadas. Caso CALAMANTE: “Récord argentino de avistamiento prolongado con evidencias físicas”.

Hacia las 03:40 Hs. del 5 de noviembre del mismo año, en Centeno (Santa Fe), CARLOS SPINI, encargado de un tambo, junto a su peón, observan el aterrizaje de un objeto luminoso y azulado a unos 600 metros de distancia. A los pocos minutos levanta vuelo y desaparece en la madrugada. Donde estuvo el aparato posado quedo una HUELLA con la vegetación “deshidratada” y aplastada como por un cuerpo convexo. Otra marca tipo “NIDO DE PLATILLO”.


Y COMO NO PODÍA FALTAR: TAMBIÉN EN LA INSUPERABLE OLA DE 1968

A las 00:45 Hs. del 23 de enero en Copahue (Neuquén), la Dra. AMARA SORENSEN, tres gendarmes y varias personas más, son testigos del aterrizaje de un objeto luminoso de gran porte, en una cumbre de las Termas de Copahue. El extraño aparato permaneció unas 3 horas posado, tras lo cual levantó vuelo sin emitir sonido alguno. En el lugar se ubicó una HUELLA de 180 metros de diámetro “con la vegetación dañada con aspecto de quemado” y un misterioso material viscoso mezclado con la maleza, cenizas y arena (¿nuevamente el actual SÍNDROME DE DELPHOS en escena?). Dicha marca OVNI resultó  “LA MÁS GRANDE DEL PAÍS” hasta el momento.

El 21 de junio de 1968, OSCAR RODOLFO VIVAS (24) regresaba a las 01:30 Hs. a su casa de Miramar (Bs. As.) en bicicleta, cuando en la intersección de las calles 26 y 3, observa un aparato con forma de “rombo”, girando y a muy pocos centímetros del piso. Producía un silbido al tiempo que arrojaba bocanadas de fuego por su parte inferior. Al cabo de unos minutos tomó altura y desapareció zigzagueando. La investigación policial a cargo del Comisario RICARDO BARTOLI comprobó en el sitio del descenso una mancha circular tiznada, cubierta por “un polvillo blancuzco como talco o ceniza y pegajoso”, el que fue enviado a la IV Unidad Regional de la Fuerza Aérea con sede en Mar del Plata (otra vez EL SÍNDROME DE DELPHOS)


Y EN PLENA OLEADA 68 “APARECEN” LAS HUELLAS REVERDECIDAS

A principios de octubre,  vecinos del campo de los hermanos ANTONIO y HUMBERTO DAMIANI en Correa (Santa Fe), entre ellos uno de apellido PERCUSETTI, advierten sobre éste, “luces y resplandores nocturnos” en más de una oportunidad. A las pocas semanas, aparecen diseminados 32 CÍRCULOS ANULARES con la vegetación de color “verde intenso” que difería notablemente del resto de la zona y en sus bordes varios presentaban grandes hongos de color blanco. Sus diámetros oscilaban entre los 5 y 12 metros. Las marcas CIRCULARES eran 29, 2 tenían forma de ÓVALO y una muy curiosa formada por dos anillos pegados formando un OCHO. Así también, otro de los círculos hallados tenía la particularidad de haber quedado separado por una pequeña cañada, es decir, la mitad de un lado y la mitad restante del otro lado. El caso Correa, un clásico del Fenómeno Aterrizaje nacional.

Memorable: Humberto Damiani, dibujando en la tierra la huella en 8
Al mes siguiente, el 14 de noviembre, en Coronel Vidal (Bs. As.) pobladores denuncian la existencia de enigmáticos CÍRCULOS en un campo de la región, con la vegetación como si hubiese sido “quemada” y enormes HONGOS a su alrededor. Las noches anteriores se habían observado “destellos lumínicos” en ese sector.

Y el final de la maravillosa década jamás repetida, se despidió con un superlativo caso de HUELLA ASOCIADA: A las 17:30 Hs. del 26 de mayo de 1969, ADOLFO CORENGIA observa desde la ventana de su casa, ubicada en Azul (Bs. As.) un curiosos objeto volador “esférico”, de unos 3 metros de diámetro y color “fuego” que se hallaba suspendido a unos 15 metros de su persona y a un metro del suelo. Se elevó rumbo al sur. En el lugar, un CÍRCULO “deshidratado” con hongos periféricos fue la respuesta que encontró CORENGIA.


COMIENZAN LOS 70 Y LA ASOCIACIÓN CONTINÚA

Así, por ejemplo, en enero de 1971, ANDRÉS LÓPEZ  y su sobrino MARIO LOBO (15) ven aterrizar un “plato” diurno en una finca de La Picada, en Tafi Viejo (Tucumán), y deja “una marca con la vegetación alterada y un limonero seco hasta la raíz”

A las 21:30 Hs. del 14 de mayo de 1973, EDUARDO CALLE divisa un objeto volador “discoidal” que desciende e imprime una HUELLA con hongos periféricos, en un campo de ORIENTE (Bs. As.)

En 1978, entre Rocamora y Basavilbaso (Entre Ríos) pobladores observan el sobrevuelo de varios objetos no identificados, uno de los cuales aterrizó y marcó una HUELLA “deshidratada” en un trigal, tipo NIDO.

El 26 de febrero de 1979 a las 20:30 Hs., E. CAMUSONI (49) se encontraba en el campo cuando lo sorprende un objeto volador de color rojo y violáceo que aterrizó a unos 40 metros de su persona. De dicho aparato bajó una pequeña ENTIDAD de un metro de altura que, rápidamente, se introdujo de nuevo en la aeronave y despegó. A la mañana siguiente, CAMUSONI halló un CÍRCULO “deshidratado” de 14 metros de diámetro en el sitio del descenso (Investigación de OSCAR ALEMANNO)

Un informe del ufólogo mendocino DANIEL ROJO indicó que el 19 de setiembre de 1979 a las 19:00 Hs., el niño HÉCTOR DANIEL LARA (11) jugaba con un amigo en un baldío del barrio Santa Inés, en Luján (Mendoza), cuando ven bajar un objeto con luz roja y posarse a unos 70 metros de distancia. Asustados, corrieron a avisar a otros amigos y regresaron con tres niños más. Allí todos notaron que desde el aparato partían como “rayos blancos y celestes” y de pronto se oyó un ruido como a “un latigazo” y la aeronave SE DESVANECIÓ en el mismo sitio. No se elevó. En el lugar quedó una HUELLA CIRCULAR  con cinco orificios interiores. Intervino la policía local de Lujan y según versiones se dio aviso a la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica).


SEAN ETERNOS LOS LAURELES

Pero sin dudas, el clásico de los años 70 en HUELLAS ASOCIADAS lo brindó el caso Ringuelet, localidad al norte La Plata (Bs. As.) ocurrido el 26 de noviembre de 1974, ya que no sólo lo investigamos por entonces, sino que fue el inicio para que tiempo después, personalmente pueda CONFIRMAR a “los laureles” como nuevo descubrimiento de los  POLOS DE ATRACCIÓN del Fenómeno OVNI, que se sumarían a los tendidos eléctricos, las vías férreas, los molinos y tanques, las lagunas, las canteras, los montes de eucaliptus, las taperas, los cementerios, las instalaciones científicas y militares y los yacimientos arqueológicos y mineralógicos.

A las 23:30 Hs. de aquella noche, la familia NICOLINI: RUBEN (28), GRACIELA (25) y la mama de ésta (57) estaban mirando televisión en su domicilio de 518 entre 5 y 6 cuando  un “zumbido similar a varios aviones a reacción” proveniente del exterior les llama la atención. Instantes después, la habitación es alumbrada desde afuera por una luz plateada. Allí se levantan y salen de a uno, alcanzando a divisar la elevación de un objeto amarillo de unos 2 metros de diámetro, con forma de “huevo u ovalo”  y base plana, dando la apariencia de ser de acrílico. El aparato cobró altura y se perdió en la noche.

Pasarían unos días para que le comenten lo sucedido a CONCEPCIÓN DELUCHI, su vecina, ya que vieron el objeto levantar vuelo desde su terreno. Y recién allí todos se percatan de las evidencias físicas halladas en el lugar: Un CÍRCULO de 3. 40 metros de diámetro, ubicado entre un tendedero de ropa, el cual no fue afectado, y numerosas MARCAS TRIANGULARES de 10 centímetros de lado que dirigían, a manera de “pisadas”, desde la huella a un árbol de laurel, situado a unos 12 metros. Tanto los bordes de la marca como los pequeños triangulitos estaban cubiertos de un “polvo blanco” que análisis posteriores determinaron ser ÓXIDO DE CALCIO. Un sauce lindero presentaba sus ramas superiores “achaparradas” y un gorrión calcinado yacía próximo al círculo, como mudo testigo de aquel suceso. A su vez, un monito que la otra familia a los DELUCHI tenía como mascota en una jaula y que dormía afuera, a escasos metros del incidente, al otro día su comportamiento vario sustancialmente, a punto que el veterinario lo tuvo que trasladar al Zoológico platense, donde permaneció hasta su muerte poco tiempo después


LA DÉCADA DEL 80

Por estos años, ocurrieron  varios casos importantes de “aterrizajes asociados”, entre ellos, el “NIDO DE PLATILLO” que investigué in situ, dejado por un OVNI que durante varias horas sobrevoló el sembradío de girasol de la familia MAESTRUTTI en La Niña, partido de 9 de Julio (Bs. As.) la noche del 10 de enero de 1987 pero hubo dos que  se llevaron las palmas por su maravillosa extrañeza: Bosque Alegre, Mar del Plata (Bs. As.) en 1985 y Yerba Buena (Tucumán) en 1989.

En el primero de ellos, el señor SILVIO PEINADO (policía retirado de la bonaerense) descubrió la mañana del 6 de enero de 1985 en el jardín de su vivienda, una extraña marca CIRCULAR “reverdecida”, que el día anterior no se encontraba. Sus bordes presentaban un fino “polvillo blancuzco”. Al trascender el caso, se hizo presente una comisión de la Base Aérea de Mar Chiquita (Bs. As.), donde funcionaba el CELPA (Centro Espacial de Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados) a cargo del teniente 1° JORGE REYES. Ni bien se saludaron le preguntan a PEINADO dónde se hallaba el LAUREL (?), a lo que algo sorprendido PEINADO les señala el lugar, que no era precisamente donde estaba la huella. Se dirigen a dicho árbol y comprueban que sus hojas estaban” platinadas”, cubiertas con la misma sustancia de los bordes de la huella en cuestión. Ringuelet 1974 se unía en el tiempo con Mar del Plata 1985

Y la frutilla del postre llegaría desde los pagos tucumanos, en una notable investigación del ufólogo local LUIS DUMEYNIEUX, ya fallecido, quien me remitió la sorprendente investigación que realizó en Yerba Buena: En la vivienda del profesional HORACIO M.  la tarde navideña del 25 de diciembre de 1989 cortaron el césped de la finca. Dos días después, la mañana del 27, la esposa descubre unas llamativas HUELLAS sobre el césped perimetral: La primera de ellas, se hallaba a 80 centímetros de la galería y era un RECTÁNGULO  de 2 metros de largo por 1 metro de ancho, con un círculo de 50 centímetros en el centro. La vegetación estaba “deshidratada”, de color amarronado y difería del verde normal del pasto

La representación artística del caso Yerba Buena
La representación artística del caso Yerba Buena
La segunda de las anomalías se ubicaba a pocos metros de la primera y presentaba la forma de una HERRADURA, también de aspecto seco y de tamaño menor a los 2 metros, y la tercera, la más importante de todas, estaba en la parte posterior de la casa, junto a una piscina, y tenía una forma CIRCULAR cuyo diámetro era de apenas 50 centímetros, también con el pasto amarronado, pero con una significativa particularidad: LA ATRAVESABA UNA MANGUERA AL LADO DE LA PILETA DE NATACIÓN

Al levantar la manguera, cuya grosor no sobrepasaba los 3 centímetros, quedó la sorpresa expuesta: ESA PEQUEÑA FRANJA CONSERVABA EL VERDE NATURAL DEL PASTO o sea, ¡NO HABÍA SIDO AFECTADO! por lo que se dedujo que el elemento provocador de las tres huellas provino desde las ALTURAS, descartándose  “algo” que hubiese brotado “caprichosamente”  con esa marcas geométricas desde la superficie eludiendo la manguera. Como corolario de la situación, pocos días más tarde, la noche del 6 de enero, ya de 1990, un vecino detecta el movimiento extraño de una pequeña ESFERA ROJA  maniobrando sobre los techos de la vivienda en cuestión.


Y LAS HUELLAS ASOCIADAS SE HACEN PRESENTE EN LOS 90

Como no podía ser de otra manera, nuestro mismísimo logotipo en el monumento de LA CÁPSULA DEL TIEMPO OVNI (única en el mundo) que instalamos con ICOU en 2017 en Máximo Paz, en el sur santafecino,  lleva impresa la HUELLA CONCÉNTRICA ASOCIADA del caso del Aeródromo de Rufino (Santa Fe) del 30 de junio de 1994.

Uno de los casos más significativos de aquella década, lo constituyó el episodio de Aldea San Miguel, ubicada a 40 kilómetros de Paraná (Entre Ríos) con una gran investigación del ufólogo santafecino, ya fallecido, OSCAR MENDOZA.

Una noche de enero de 1993, el Sr. ESPÍNDOLA, estando en su vivienda con su perro, le da de comer y se acuesta a dormir, mientras llovía en la región. Hacia la medianoche, lo despertó un ruido similar a “una máquina de coser antigua”. Sorprendido, aunque pensó que era un pariente que le traía unas gomas del pueblo,  abrió la puerta, dejó salir el perro, pero no vio nada y cerro. Instantes después, nuevamente el ruido. Se levanta otra vez y apenas abre, el can entra muy asustado y gimiendo. Allí se percata que frente a su casa hay “una gran luminosidad que abarca toda la zona”. Temeroso, ESPÍNDOLA tranca la puerta y una vez que el ruido cesó, se pudo dormir. Por la mañana, comprueba que en el sector donde estaba la luz, había “pequeños círculos separados por 50 centímetros uno del otro”. Algunos formaban como una circunferencia y otros, como “pisadas” dispuestos en zigzag se dirigían a un viejo pozo de agua que estaba tapado. Todos los círculos estaban cubiertos por una ESPECIE DE CENIZA ACEITOSA que se adhería al pasto del terreno. Según ESPÍNDOLA, la policía local de Crespo labró un acta de inspección y recolectó muestras de la vegetación con la extraña sustancia. Por su parte, el ufólogo MENDOZA pudo realizar su propio análisis y determino que el polvillo era “material orgánico, similar al moho”.  En pocas palabras, contenía HONGOS MICROSCÓPICOS!  Un caso de aterrizaje asociado excepcional y con EL SÍNDRONE DE DELPHOS en todo su esplendor


EL SIGLO XXI

Ya en el nuevo siglo o nuevo milenio, el ufólogo santafecino MARCELO MARTINICH nos acerca un caso de alta extrañeza en su zona. La madrugada del 4 de noviembre de 2008, la oficial MARTA MARTÍNEZ y una compañera son testigos del aterrizaje y posterior despegue de un objeto volador no identificado en un campo de ELORTONDO (Santa Fe), a la distancia logran tomar dos instantáneas del cuerpo luminoso a pocos centímetros del terreno. Pero lo significativo resultó  la HUELLA de 10 metros de diámetro, localizada en el campo de soja, donde descendió el intruso.

Quedaron muchos sucesos similares en el tintero, pero creo que la parte del dossier puesta al servicio del presente trabajo,  es más que suficiente para elucubrar todo tipo de preguntas, evaluaciones, hipótesis y por qué no, conclusiones. 


A MODO DE EJERCICIO MENTAL

Mañana vamos a un campo con ANILLOS DE HADAS de grandes y hermosos hongos periféricos, causados obviamente por el micelio, y en ese mismo campo la noche anterior aterrizo un OVNI y dejó una huella CIRCULAR con la vegetación “deshidratada”. En los bordes de esa huella OVNI los análisis determinaron la presencia de hongos microscópicos (???)

En el interior del polvillo habitan los hongos microscópicos
Con el microscopio se observa el increíble crecimiento radial

EL SÍNDROME DE DELPHOS nos puso un freno. Es como que nos quisiera arrastrar para el lado clásico y ortodoxo de la ciencia, que afirma que NO PUEDE SER, POR LO TANTO NO ES. Tal como dos líneas paralelas que jamás se juntarán. Pero la anomalía citada como ejemplo en el párrafo anterior, nos abre otro camino esperanzador. Si podríamos unir DELPHOS con TRANCAS tendríamos “un cóctel demoledor”, pero ello es imposible. Habrá que ir caso por caso, huella por huella debido a que también podemos hallar otras EVIDENCIAS FÍSICAS en las mismas: Limaduras de hierro, elementos VÍTREOS, sustancias QUÍMICAS (como ya vimos), etc.

En definitiva, EL SÍNDROME DE DELPHOS es “un conjunto de respuestas que conforman un descenso OVNI y de todas ellas sólo una será la que aplicaremos para la resolución del caso”. .

La realidad nos indica que hoy nos enfrentamos a un combo de situaciones complejas, si de ATERRIZAJES se trata, ya que nos podremos encontrar con:

HUELLAS CIRCULARES: Totales o anulares, “deshidratadas” con hongos de superficie (Calvatia) blancos, lilas o ambos en sus bordes.

HUELLAS CIRCULARES: Totales o anulares, “deshidratadas”  sin hongos de superficie (Calvatia) pero con hongos microscópicos en sus bordes.

HUELLAS CIRCULARES: Totales o anulares, “deshidratadas” con hongos de superficie (Calvatia) blancos, lilas o ambos y hongos microscópicos en sus bordes.

HUELLAS CIRCULARES: Totales o anulares, “deshidratadas” sin hongos de superficie, ni hongos microscópicos en sus bordes.

HUELLAS del tipo “reverdecidas”: Idéntico cuadro de situación a los cuatro ejemplos anteriores. Este fenómeno a la inversa se produce porque los desechos del hongo actúan como ABONO en la vegetación que crece sobre él. El micelio subterráneo, que es EL VERDADERO CUERPO DEL HONGO, está constituido por un cúmulo de HIFAS, o sea, una maraña de filamentos microscópicos que  tiene la capacidad de captar nutrientes aceleradamente, y es lo que beneficia a la plantación próxima y adquiere ese color “verde o verde azulado”. Pero hete aquí que, para que todo este proceso ocurra, tiene que existir la llamada FOTOSÍNTESIS, es decir una simbiosis entre la recepción de luz solar (etapa “lumínica”) y la clorofila de las plantas.

El cúmulo de Hifas que forman el micelio
Y precisamente en un caso que investigamos en noviembre de 1983 en el pueblo de Uribelarrea (Bs. As.) “se nos rompió este cuadro científico”!  Una templada pero neblinosa noche, varios paisanos jugaban a las cartas en una vivienda próxima al campo de la familia PARODI  y detectan sobre éste “ciertas luminosidades” que asociaron a cazadores furtivos. Cuando le comunican a los PARODI lo sucedido, recién allí, éstos le encuentran explicación a lo que habían encontrado en su campo, a pocos metros de la entrada a la casa, cuando a media mañana comenzó a despejarse la neblina: 42 HUELLAS “reverdecidas”, en su mayoría CIRCULARES, con dos HERRADURAS de 23 metros de diámetro cada una y al final del campo una HUELLA debajo del alambrado. Un espectáculo dantesco que pudimos observar cuando llegamos, ya que en varias de las huellas, principalmente en las dos herraduras, crecían enormes HONGOS Calvatia. Ahora bien, estos hongos al recibir una lluvia o mucha humedad suelen aflorar “espontáneamente” con diversos tamaños “de la noche a la mañana” ¿Pero las marcas de pasto “reverdecido”, que la tarde anterior no estaban y que  NO RECIBIERON LUZ SOLAR hasta pasado el mediodía, como generaron el proceso de FOTOSÍNTESIS?

Una vez, en una conferencia en La Pampa, una mujer del público me dejó flotando la pregunta si ese proceso “acelerado” de fotosíntesis lo podría generar el mismísimo OVNI. Desconcertante hipótesis, sin dudas.

Por tanto y para concluir, bien podemos afirmar que la única certeza que tenemos frente a la ciencia, se reduce a que EL SÍNDROME DE DELPHOS nos abrió una puerta: Muchísimas huellas halladas “con y sin testigos oculares” responderían a un CONTACTO EXTERNO SUPERIOR, o sea, al acercamiento a tierra de un objeto no identificado que deja su molde en un predio por tanto HAY HUELLAS QUE TAMBIÉN NACEN DE ARRIBA.


CONCLUSIONES

La parte más conflictiva del Fenómeno, sin dudas. La resolución del problema. Veamos: MUTILACIONES DE ANIMALES  que aún se discute si son obra de alienígenas o humanos. CROP CIRCLES con su misterio no resuelto. CAMUFLAJES OVNIS utilizando fenómenos ATMOSFÉRICOS y ASTRONÓMICOS. Fotografías de objetos que aparecen sin ser vistos (OVNIS “FANTASMAS”). El HUM (zumbido) que sigue generando polémicas sobre si está relacionado o no. MISSING TIME en numerosísimos testigos abducidos o con “encuentros cercanos”. Mayoritario interés del OVNI en las VACAS que en los HUMANOS, según la casuística y no la “creencia”. Y por si fuera poco, esta increíble comparación HONGOS- HUELLAS que se unen en una especie de callejón sin salida. La CONFUSIÓN GENERALIZADA ya está y al parecer, sigue dando resultados tal como boomerang que va y viene. Pero ¿Hacia dónde nos quiere llevar el Fenómeno? ¿Sin saber o sin querer le somos funcionales a su objetivo? Al término de una nota, generalmente manifiesto que EL TIEMPO JUEGA A FAVOR DEL UFÓLOGO,  aunque esta vez la duda me la genero yo mismo: ¿No estaré equivocado y ALGO nos juega en contra? Aun así, bienvenido SÍNDROME DE DELPHOS.